Hay una cosa en música de baile llamada los genéricos.

Los genéricos son esos temas de club que son como los medicamentos sin marca: crean el mismo efecto en la pista, permiten que se baile bien a lo largo de la noche, pero se parecen sospechosamente a algún original que ya fue grabado hace un tiempo.

Cuando un tema se parece a otro, muchas veces la motivación que hay detrás no está en replicar un mérito artístico, sino en reproducir un efecto similar entre los clubbers.

Así pues, ¿dónde está la frontera entre plagio y homenaje? Aril Brikha es de los que lo tienen claro, y ha acusado públicamente a Shlomi Aber, productor tech-house israelí muy próximo a gente como Guy Gerber, de haberle copiado claramente su célebre tema Groove la chord.

¿Plagio u genérico? Eso cada uno lo tendrá que decidir, pero está claro que Brikha está profundamente enfadado: incluso ha llegado a indicar que Israel, en lugar de ser un país en el que ha florecido el nuevo techno, es por el contrario allí donde ha perdido toda su integridad.

Aber defiende su track Efrat argumentando que cuando la gente usa los mismos presets, los mismos plug-ings y busca el mismo tipo de DJs para que pinchen sus temas, puede ocurrir que dos temas se parezcan, lo que no significa que se hayan copiado. Incluso afirma que escucha muchos tracks que se parecen a los suyos.

Lo mejor será que escuchéis los dos y opinéis.

Por un lado, el tema Groove la chord de Aril Brikha:

Aquí tocándolo en directo:

Y ahora, la supuesta copia de Shlomi Aber, llamada Efrat: